En los fines del siglo XVI fueron construidas varias mansiones para la residencia de los encomenderos, escribanos, alcaldes, regidores y demás personajes del estamento superior de la sociedad española en Tunja.
Entre ellas la Casa deDon Jerónimo Holguín, quien en 1592 fue Alcalde Ordinario de la ciudad de Tunja.
Esta mansión fue de la familia Holguín en los siglos del coloniaje hispánico. La Casa de la familia Holguín representa una síntesis de los estilos castellano y andaluz en la arquitectura civil de Nuevo Reino de Granada en el siglo XVI.
Es una de las supervivencias más representativas de la vivienda neogranadina del siglo XVI junto con la Casa del Fundador de Tunja, la Casa del Beneficiado Don Juan de Castellano, la Casa del Escribano Don Juan de Vargas, la Casa de Don Bernardino de Mujica, la Casa de Antonio Ruiz Mancipe y otras.
La ciudad de Tunja es la única ciudad de la Provincia que puede presentar ejemplos importantes de la vivienda en el siglo XVI.
La Casa de los Holguín representa una mansión colonial con grandes espacios, como fue costumbre entre las construcciones españolas de los estamentos superiores en las colonias americanas.

Fue construida con maestros de obra española y con gran cantidad de constructores indígenas, como era común en las construcciones de las viviendas hispánicas en el Nuevo Reino de Granada.
Esta mansión colonial de dos pisos, fue construida en tapia pisada, con cimientos de piedra y cal. Sus aleros que semejan grandes golas egipcias, son únicos en las viviendas del Altiplano Cundiboyacense, y según parece, se inspiraron en formas usadas en algunos lugares de Castilla la Vieja.
Las tejas de barro para cubrir la casa son las típicas españolas, con orígenes romanos y árabes. Los pisos de la segunda planta y las cubiertas tenían esterilla de cañuelas
Según las costumbres sobre la vivienda en la época colonial, en las casas de dos pisos como la Casa de los Holguín, hoy Club Boyacá, el primer piso era para la servidumbre y para los depósitos de productos: almacenamiento de trigo, maíz y otros.
En la segunda planta se localizaban los dormitorios, el salón social, el oratorio, la cocina, el comedor y costurero: era el lugar propio para la familia.
La Casa de los Holguín tiene amplios zaguanes, solares y gran portada: manifiesta el gusto de sus dueños por la amplitud de los espacios y la fácil comunicación.
Uno de los valores más significativos de la Casa, hoy Club Boyacá
Según el crítico de arte y de la arquitectura, el español Santiago Sebastián:"Edificada hacia 1592, tiene uno de los tipos de portada mas equilibrado de la ciudad. Alvano rectangular lo encuadran columnas toscanas de fuste estriado, sobre basamentos.
Las retropilastras han desaparecido absorbidas por el muro en la parte interior. En entabla mento recuerda el de la portada del antiguo Convento de Monjas Carmelitas,
Entre ellas la Casa deDon Jerónimo Holguín, quien en 1592 fue Alcalde Ordinario de la ciudad de Tunja.
Esta mansión fue de la familia Holguín en los siglos del coloniaje hispánico. La Casa de la familia Holguín representa una síntesis de los estilos castellano y andaluz en la arquitectura civil de Nuevo Reino de Granada en el siglo XVI.
Es una de las supervivencias más representativas de la vivienda neogranadina del siglo XVI junto con la Casa del Fundador de Tunja, la Casa del Beneficiado Don Juan de Castellano, la Casa del Escribano Don Juan de Vargas, la Casa de Don Bernardino de Mujica, la Casa de Antonio Ruiz Mancipe y otras.
La ciudad de Tunja es la única ciudad de la Provincia que puede presentar ejemplos importantes de la vivienda en el siglo XVI.
La Casa de los Holguín representa una mansión colonial con grandes espacios, como fue costumbre entre las construcciones españolas de los estamentos superiores en las colonias americanas.

Fue construida con maestros de obra española y con gran cantidad de constructores indígenas, como era común en las construcciones de las viviendas hispánicas en el Nuevo Reino de Granada.
Esta mansión colonial de dos pisos, fue construida en tapia pisada, con cimientos de piedra y cal. Sus aleros que semejan grandes golas egipcias, son únicos en las viviendas del Altiplano Cundiboyacense, y según parece, se inspiraron en formas usadas en algunos lugares de Castilla la Vieja.
Las tejas de barro para cubrir la casa son las típicas españolas, con orígenes romanos y árabes. Los pisos de la segunda planta y las cubiertas tenían esterilla de cañuelas
Según las costumbres sobre la vivienda en la época colonial, en las casas de dos pisos como la Casa de los Holguín, hoy Club Boyacá, el primer piso era para la servidumbre y para los depósitos de productos: almacenamiento de trigo, maíz y otros.
En la segunda planta se localizaban los dormitorios, el salón social, el oratorio, la cocina, el comedor y costurero: era el lugar propio para la familia.
La Casa de los Holguín tiene amplios zaguanes, solares y gran portada: manifiesta el gusto de sus dueños por la amplitud de los espacios y la fácil comunicación.
Uno de los valores más significativos de la Casa, hoy Club Boyacá
Según el crítico de arte y de la arquitectura, el español Santiago Sebastián:"Edificada hacia 1592, tiene uno de los tipos de portada mas equilibrado de la ciudad. Alvano rectangular lo encuadran columnas toscanas de fuste estriado, sobre basamentos.
Las retropilastras han desaparecido absorbidas por el muro en la parte interior. En entabla mento recuerda el de la portada del antiguo Convento de Monjas Carmelitas,
Casa de los Holguin
Los Holguín llegaron al Nuevo Reino de Granada en la época de la Conquista Hispánica. En el grupo expedicionario de Nicolás de Federmán llegó a estas tierras el sargento mayor Don Miguel Holguín de Figueroa, quien fue uno de los principales pobladores de Tunja y posteriormente encomendero de Tibasosa, de este encomendero parte el tronco principal de la familia Holguín en la Provincia de Tunja. Otra rama de los Holguín llegó con la expedición de Sebastián de Belalcázar a la ciudad de Popayán y se extendió en el occidente colombiano.
La familia de los Holguín llegó a América, procedente de España y según parece, sus orígenes más remotos se encuentran en Francia, según la tradición familiar.
Los Holguín se establecieron en Andalucía y Extremadt¡ra, en donde jugaron y derrocharon su hacienda.
Sin embargo, con carácter belicoso y emprendedor, se apoderaron del puerto del Muradal, y allí, fortificados en los vecinos y fragosos montes en frontera de los moros, salían a menudo al camino que de Castilla conducía a Córdoba y Granada, donde cautivaban a cuanto moros y cristianos se oponían a sus conquistas "sustentándose de la espesura y quedando prácticos en la guerra, fuertes y sufridos de trabajos, valientes y tan atrevidos, que el Rey de Castilla no ha podido, aunque lo ha procurado consumidos".
Hacia el siglo XIII la familia de los Holguín tenía un gran poderío, que era perseguido por los Reyes Españoles, pues en numerosas mercedes concedidas a varios nobles, se encontraba la orden de guerrear a lo Folfines o sean los Holguines.
El Rey Don Alfonso el Sabio sometió a los Holguín y les dio repartimientos, quedando incorporados en forma definitiva a la aristocracia española.
El historiador Juan Flórez de Ocáriz en su obra "Genealogía del Nuevo Reino de Granada" señala a los Holguín que llegaron a América, como "hijosdalgos de sangre" y les atribuye también un primitivo origen francés".
Algunos miembros de la familia Holguín se destacaron en la Conquista Española de América; uno de ellos, García de Holguín, hizo prisionero a Cuautemoc, el último jefe del Imperio Azteca, hecho que aseguró la conquista definitiva de México por las huestes españolas de Hernán Cortés; en la misma forma, el español Juan de Holguín fue uno de los propulsores de la región minera de la Provincia de Chihuahua en México.
Otro de esta familia, Don Pedro Alvarez de Holguín, compañero de Francisco Pizarro en el Perú, redactó un interesante manuscrito sobre la conquista de los Incas; igualmente Don Diego González y Holguín fue el autor del vocabulario de la Lengua Quechua.
En Cuba fue fundado el pueblo de Holguín, el cual perpetuó en su nombre a esta ilustre familia.

La familia de los Holguín llegó a América, procedente de España y según parece, sus orígenes más remotos se encuentran en Francia, según la tradición familiar.
Los Holguín se establecieron en Andalucía y Extremadt¡ra, en donde jugaron y derrocharon su hacienda.
Sin embargo, con carácter belicoso y emprendedor, se apoderaron del puerto del Muradal, y allí, fortificados en los vecinos y fragosos montes en frontera de los moros, salían a menudo al camino que de Castilla conducía a Córdoba y Granada, donde cautivaban a cuanto moros y cristianos se oponían a sus conquistas "sustentándose de la espesura y quedando prácticos en la guerra, fuertes y sufridos de trabajos, valientes y tan atrevidos, que el Rey de Castilla no ha podido, aunque lo ha procurado consumidos".
Hacia el siglo XIII la familia de los Holguín tenía un gran poderío, que era perseguido por los Reyes Españoles, pues en numerosas mercedes concedidas a varios nobles, se encontraba la orden de guerrear a lo Folfines o sean los Holguines.
El Rey Don Alfonso el Sabio sometió a los Holguín y les dio repartimientos, quedando incorporados en forma definitiva a la aristocracia española.
El historiador Juan Flórez de Ocáriz en su obra "Genealogía del Nuevo Reino de Granada" señala a los Holguín que llegaron a América, como "hijosdalgos de sangre" y les atribuye también un primitivo origen francés".
Algunos miembros de la familia Holguín se destacaron en la Conquista Española de América; uno de ellos, García de Holguín, hizo prisionero a Cuautemoc, el último jefe del Imperio Azteca, hecho que aseguró la conquista definitiva de México por las huestes españolas de Hernán Cortés; en la misma forma, el español Juan de Holguín fue uno de los propulsores de la región minera de la Provincia de Chihuahua en México.
Otro de esta familia, Don Pedro Alvarez de Holguín, compañero de Francisco Pizarro en el Perú, redactó un interesante manuscrito sobre la conquista de los Incas; igualmente Don Diego González y Holguín fue el autor del vocabulario de la Lengua Quechua.
En Cuba fue fundado el pueblo de Holguín, el cual perpetuó en su nombre a esta ilustre familia.
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